La crisis del agua en Cartagena escaló este lunes a un nivel sin precedentes. En medio de crecientes denuncias ciudadanas por racionamientos, cortes inesperados, baja presión y agua con sedimentos en distintos sectores de la ciudad, el alcalde Dumek Turbay anunció la ruptura de relaciones institucionales entre el Distrito y Aguas de Cartagena, así como con Veolia, empresa que actúa como operador del sistema.
Un anuncio que sacude el modelo de operación
El mandatario, en una declaración pública, señaló que la situación es insostenible y que se iniciarán acciones judiciales contra Veolia por presuntos incumplimientos contractuales. Además, propuso la creación de una nueva empresa pública que permita al Distrito asumir el control total del servicio de acueducto y alcantarillado.
Así no podemos seguir. Los cartageneros merecen un servicio digno y de calidad. Vamos a romper con este modelo que ha fracasado y a construir uno nuevo, desde lo público, con transparencia y eficiencia.
El impacto en la comunidad
La decisión del alcalde Turbay se da luego de semanas de protestas ciudadanas y críticas de concejales y líderes sociales, quienes denunciaban que la calidad del agua y la continuidad del servicio habían empeorado en los últimos meses. Sectores como El Pozón, Olaya Herrera y La Candelaria reportaban cortes de hasta 48 horas.
La propuesta de crear una empresa pública de agua deberá ser discutida en el Concejo Distrital y requerirá estudios técnicos y financieros. Mientras tanto, el Distrito adelantará una auditoría integral al contrato con Aguas de Cartagena y evaluará posibles sanciones.