Altos mandos militares de Estados Unidos y Cuba se reunieron el viernes en la base naval de Guantánamo, en un contexto de marcado deterioro de las relaciones bilaterales. El encuentro se produce tras las amenazas del presidente Donald Trump de tomar el poder en la isla y en medio de un endurecimiento de las sanciones económicas, incluido el bloqueo petrolero.
La reunión tuvo lugar en la base que Estados Unidos mantiene en el extremo suroriental de Cuba, un territorio que ha sido históricamente un punto de fricción entre ambos países. Aunque no se han revelado detalles oficiales de la agenda, el encuentro es interpretado como un intento de establecer canales de comunicación directa en medio de la escalada de tensiones.
Las relaciones entre Washington y La Habana han alcanzado uno de sus puntos más bajos en décadas, agravadas por la imputación judicial contra el expresidente Raúl Castro y las recientes medidas unilaterales de la administración Trump. La comunidad internacional sigue de cerca estos acontecimientos, que podrían redefinir el equilibrio geopolítico en el Caribe.