América Latina está experimentando un cambio político significativo, marcado por un giro sostenido hacia la derecha. Entre 2022 y principios de 2023, las seis principales economías de la región estaban bajo gobiernos de centroizquierda o izquierda, pero las recientes elecciones presidenciales han alterado este panorama.
En un periodo de tres años, se han celebrado 14 elecciones presidenciales que han reconfigurado el mapa político regional. El punto de inflexión se dio en 2023 con las victorias de Santiago Peña en Paraguay, Daniel Noboa en Ecuador y la aparición de Javier Milei en Argentina.
El avance de la derecha se consolidó en 2024 con los triunfos de José Raúl Mulino en Panamá, Nayib Bukele en El Salvador y Luis Abinader en República Dominicana, evidenciando un cambio de rumbo en la región.
Este giro político está siendo impulsado principalmente por el voto castigo, resultado del creciente malestar social debido a la inseguridad y la crisis económica. La capacidad de los gobiernos para ofrecer resultados concretos está ganando terreno frente a las ideologías tradicionales.
La inseguridad y el malestar económico marcarán el panorama que dependerá menos de ideologías y más de la capacidad para dar resultados.
Perú, Colombia y Brasil se posicionan como los ejes fundamentales de este nuevo orden político regional, donde la dinámica electoral y social continúa evolucionando rápidamente.