La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) encendió las alarmas al advertir que Colombia enfrenta una ventana crítica e improrrogable de tres a cuatro meses para adoptar acciones regulatorias y operativas que garanticen el abastecimiento de energía eléctrica y gas natural. El gremio señala que la urgencia responde a la probabilidad de una llegada anticipada del fenómeno de El Niño para el trimestre de mayo a julio de 2026, con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte para el periodo agosto-octubre.
Un fenómeno climático que se adelanta
Reportes indican que la probabilidad de llegada anticipada del fenómeno de El Niño se incrementó al 82 % en el trimestre mayo-julio. Ante este escenario de sequía y el aumento sostenido en la demanda de energía, el gremio identificó cinco riesgos que pueden materializar un racionamiento eléctrico en Colombia.
Los cinco riesgos que amenazan el suministro eléctrico
- Reducción de los niveles de los embalses por la falta de lluvias, lo que afecta la generación hidroeléctrica, principal fuente de energía del país.
- Aumento sostenido de la demanda de energía, impulsado por el crecimiento económico y las altas temperaturas, que presiona el sistema interconectado.
- Dependencia de plantas térmicas que requieren gas natural o combustibles líquidos, cuyos suministros podrían verse afectados por la sequía y la logística de importación.
- Retrasos en la implementación de proyectos de generación y transmisión de energía, que limitan la capacidad de respuesta del sistema ante picos de demanda.
- Falta de coordinación regulatoria y operativa entre los actores del sector, lo que impide una reacción ágil y efectiva ante la crisis inminente.
Estamos ante una ventana crítica e improrrogable de tres a cuatro meses para adoptar acciones que aseguren el abastecimiento de energía eléctrica y gas natural. La probabilidad de un racionamiento es real si no se toman medidas urgentes.
El llamado a la acción del gremio
Andesco hizo un llamado al Gobierno Nacional, a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y a los operadores del sistema para que actúen de manera coordinada. Entre las medidas propuestas están la optimización del uso de los embalses, la diversificación de fuentes de generación y la agilización de los proyectos de infraestructura energética. El gremio insistió en que el tiempo es el recurso más escaso y que cualquier demora podría tener consecuencias graves para el país.