A un día del esperado lanzamiento, la NASA tiene todo listo para la misión Artemis II, que devolverá al ser humano a la órbita lunar después de más de 50 años. El cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orión se encuentran en la plataforma del Centro Espacial Kennedy, Florida, esperando el despegue programado para el miércoles a las 18:24 hora local.
Con una ventana meteorológica favorable que ofrece un 80 % de probabilidad de buen clima, la NASA monitorea posibles riesgos como fuertes vientos y cielos nublados, mientras dispone de fechas alternativas hasta el 6 de abril y, de ser necesario, hasta el 30 del mismo mes.
Una tripulación diversa y con experiencia
Los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, este último de la Agencia Espacial Canadiense, serán los protagonistas de esta misión que pretende orbitar la Luna durante 10 días. Juntos acumulan 661 días en el espacio y representan una tripulación diversa, incluyendo a la primera mujer en alcanzar la órbita lunar y un astronauta afroamericano.
“Tenemos la oportunidad de responder la pregunta que podría ser la cuestión de nuestra vida: ¿estamos solos? Responder esta pregunta comienza en la Luna”, expresó Christina Koch en la rueda de prensa previa al lanzamiento.
La misión Artemis II superará los 400.000 kilómetros de distancia alcanzados por el Apolo 13, permitiendo a sus tripulantes observar la cara oculta de la Luna, un fenómeno que solo se ha visto desde la misión Apolo 8 en 1968.
Un paso clave hacia la exploración lunar permanente
Artemis II es la segunda misión del programa Artemis, tras un vuelo no tripulado en 2022. Esta misión precede a futuras expediciones que planean el regreso humano a la superficie lunar en 2028 y el establecimiento de una presencia permanente en el satélite natural.
Aunque la construcción de la estación orbital Gateway ha sido pausada, la NASA continúa con un ambicioso plan de despliegue lunar por fases, que incluye la creación de hábitats, vehículos exploratorios y la infraestructura necesaria para sostener una colonia lunar.
En un contexto de competencia espacial, Estados Unidos reconoce la carrera con China, que aspira a enviar astronautas a la Luna antes de 2030, intensificando la importancia estratégica del programa Artemis.