Noticia Exclusivo suscriptores Así se develó la verdad detrás del violento secuestro del sacerdote Carlos Saúl Jaimes en Cundinamarca: los secretos del trabajo de inteligenciaTras meses de silencio, las autoridades reconstruyeron los detalles detras del caso. El sacerdote Carlos Saúl Jaimes desapareció el 17 de junio de 2025 en zona rural de Viotá y permaneció 40 días secuestrado. Foto: Gobernación de Cundinamarca .Link Carol MalaverSUBEDITORA DE BOGOTÁ 09.04.2026 11:35 Actualizado: 09.04.2026 11:35 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Durante más de nueve meses, mientras públicamente el expediente avanzaba entre el hermetismo y la incertidumbre, investigadores del Gaula Cundinamarca y de la Fiscalía siguieron en silencio cada pista, cada llamada y cada imagen de video que pudiera explicar qué ocurrió con el sacerdote Carlos Saúl Jaimes Guerrero, el religioso cuyo secuestro conmocionó a Cundinamarca y mantuvo en vilo durante 40 días a una comunidad entera que no sabía si volvería a verlo con vida.La historia comenzó el 17 de junio de 2025, cuando el sacerdote salió de una finca conocida como Casacoima, en zona rural de Viotá, presuntamente con rumbo a una quebrada. No volvió.Las horas pasaron sin noticias, hasta que su vehículo apareció abandonado en una vereda del municipio. El motor seguía encendido. No había signos visibles de violencia. No había una explicación lógica para su desaparición. Pero para los investigadores, la escena hablaba por sí sola: algo no estaba bien.Desde ese momento, mientras familiares, feligreses y la comunidad católica clamaban respuestas, las autoridades comenzaron a mover discretamente una investigación que desde el inicio apuntó a un secuestro.Sin embargo, durante semanas no hubo pronunciamientos oficiales de fondo. El caso se manejó con absoluto sigilo mientras avanzaban las labores de inteligencia para establecer quiénes estaban detrás del plagio, dónde tenían retenido al sacerdote y qué estructura criminal se movía tras el crimen.El 27 de julio de 2025, tras 40 días de angustia, la Orden de San Agustín confirmó que el padre Carlos Saúl Jaimes había sido liberado y regresado sano y salvo junto a su familia. Pero el país siguió sin saber qué había pasado en realidad. Ni la forma en que ocurrió la liberación, ni quiénes participaron, ni cómo se había ejecutado el secuestro fueron revelados entonces.Ese silencio terminó este juevesMiembros de la banda. Foto:Policía Metropolitana de Bogotá En una rueda de prensa en la Plaza de la Paz de la Gobernación de Cundinamarca, el gobernador Jorge Rey anunció la captura de seis presuntos integrantes de la banda delincuencial ‘Los Stone’, estructura a la que las autoridades atribuyen el secuestro del sacerdote y una cadena de extorsiones y plagios en distintos municipios del departamento. “Este resultado es clave para la seguridad de Cundinamarca. No vamos a permitir que estructuras criminales intimiden a nuestras comunidades”, afirmó el mandatario.De acuerdo con la investigación, el grupo delincuencial habría exigido hasta 10.000 millones de pesos por la liberación del sacerdote mientras este permanecía en cautiverio.No fue un hecho aisladoLas autoridades sostienen que ‘Los Stone’ operaba en municipios como Viotá, Silvania, Fusagasugá, Sibaté y Guachetá, donde intimidaba a sus víctimas mediante una modalidad particularmente efectiva: hacerse pasar por integrantes de grupos armados ilegales para infundir miedo y facilitar extorsiones y secuestros.Detrás de esa estructura, dicen los investigadores, había una maquinaria criminal consolidada que obtenía rentas cercanas a los 150 millones de pesos mensuales producto de estas actividades.Desmontarla no fue sencillo. El coronel Herrera, comandante del Gaula, reveló que durante nueve meses los investigadores adelantaron una reconstrucción minuciosa para armar la teoría del caso.“Durante nueve meses realizamos 28 entrevistas y declaraciones juradas que permitieron construir la teoría del caso. Adicionalmente, se llevaron a cabo cuatro entrevistas a fuentes no formales que ampliaron la perspectiva investigativa, así como cuatro reconocimientos fotográficos por parte de las víctimas, determinantes para el proceso, y 50 informes de campo que documentaron paso a paso el avance de la investigación”, explicó.A esa labor se sumó un extenso trabajo técnico y de inteligencia. Los uniformados verificaron tres cámaras de seguridad y recopilaron 18 horas de grabaciones; interceptaron 16 abonados telefónicos; realizaron 26 análisis técnicos sobre cerca de 35.000 líneas telefónicas; y revisaron 125 números celulares vinculados a perfiles de redes sociales.Ese rompecabezas digital y testimonial permitió, según las autoridades, demostrar la presunta participación de los hoy capturados en el secuestro del sacerdote.Miembros de la banda. Foto:Gobernación de Cundinamarca. Con esas pruebas, unidades de la Policía y la Fiscalía desplegaron siete diligencias de registro y allanamiento en Viotá, Sibaté y Bogotá, que terminaron con la captura de seis señalados integrantes de la estructura. Durante el operativo también fueron incautados seis teléfonos celulares y un vehículo.Para las autoridades, el caso no solo permitió esclarecer el secuestro de un sacerdote que estremeció al país, sino destapar el funcionamiento de una organización que venía atormentando a varias comunidades rurales del departamento.La caída de ‘Los Stone’, sin embargo, no significa el fin de la amenaza. Las autoridades reconocen que la presencia de bandas que suplantan grupos armados ilegales para sembrar terror sigue siendo una preocupación creciente en varias zonas de Cundinamarca, donde estructuras criminales aprovechan el miedo histórico de las poblaciones rurales para fortalecer esquemas de extorsión.Por eso, el gobernador Rey advirtió que la ofensiva continuará. “El trabajo articulado con la Fuerza Pública seguirá para anticipar y neutralizar amenazas contra la seguridad en el departamento”, señaló.Con las capturas, las autoridades dicen haber cerrado una de las páginas más oscuras del último año en Cundinamarca: la del secuestro de un sacerdote que desapareció sin dejar rastro, mientras el país se preguntaba durante 40 días qué había pasado con él. La respuesta, según la investigación, estaba en una red criminal que había perfeccionado el miedo como método de negocio.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.comLea también: Estas son las razones detrás de la protesta de taxistas que bloqueó llegada y salida de pasajeros en el aeropuerto El Dorado y desató confrontacionesDetalles y capturas en investigación por el violento secuestro del sacerdote Carlos Saúl Jaimes tras su liberación en CundinamarcaChoque múltiple entre tres motocicletas y un furgón obligó al cierre total de la troncal San Miguel y dejó un muerto en Sibaté Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. 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