Un ataque que enluta a las Fuerzas Militares
Un suboficial del Ejército fue asesinado la noche del viernes 10 de julio en Montería, luego de ser atacado con arma de fuego mientras compartía con familiares en un establecimiento comercial ubicado al norte de la ciudad. Las autoridades investigan las circunstancias del hecho y una de las hipótesis iniciales apunta a que se habría tratado de un intento de robo.
Identidad de la víctima y detalles del ataque
La víctima fue identificada como el sargento viceprimero Jesús David Vargas Flores, integrante del Ejército Nacional y adscrito a la Décima Primera Brigada, unidad orgánica de la Séptima División. De acuerdo con la información entregada por la institución militar, el ataque ocurrió hacia las 8:40 de la noche. En ese momento, el suboficial departía con varios familiares cuando hombres armados ingresaron al establecimiento y le dispararon en tres oportunidades.
Traslado y fallecimiento
Tras el ataque, Vargas Flores fue auxiliado y trasladado a un centro asistencial de la capital de Córdoba. Sin embargo, pese a la atención médica, falleció a causa de las heridas.
Investigación en curso
En un comunicado, la Décima Primera Brigada señaló que los hechos “son materia de investigación” y precisó que las primeras versiones indican que el ataque “al parecer sería un intento de robo”. Luego de conocerse el caso, la unidad militar informó que dio aviso a las autoridades competentes para adelantar las investigaciones que permitan establecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en las que ocurrió el homicidio e identificar a los responsables.
Acompañamiento a la familia y contexto de violencia
El Ejército Nacional confirmó además que dispuso un equipo interdisciplinario para brindar acompañamiento a la familia del uniformado tras su muerte. Desde 2022 han sido asesinados 529 integrantes de las Fuerzas Militares y de Policía en actos del servicio. El año más crítico fue 2025, con 173 uniformados muertos, mientras que entre enero y mayo de 2026 ya se reportan 43 casos. Aunque esta cifra representa una reducción frente al mismo periodo del año pasado, evidencia que la violencia contra los uniformados sigue siendo un desafío para las autoridades.