Mientras avanzan las obras de la Línea 1 del Metro de Bogotá, un grupo de biólogos desarrolla acciones permanentes para evitar que la fauna silvestre quede expuesta a los riesgos propios de una de las mayores intervenciones de infraestructura de la capital.
El trabajo incluye monitoreo, técnicas de ahuyentamiento y protocolos de rescate para proteger las especies presentes en el área de influencia del proyecto.
Un equipo de biólogos en acción
El equipo de biólogos, contratado por la Empresa Metro de Bogotá, realiza recorridos diarios para identificar la presencia de aves, mamíferos y reptiles en las zonas donde se ejecutan las obras. Su labor es clave para minimizar el impacto ambiental de la construcción.
- Monitoreo constante de fauna en el área de influencia.
- Técnicas de ahuyentamiento para alejar a los animales de las zonas de riesgo.
- Protocolos de rescate para especies que no pueden desplazarse por sí mismas.
El trabajo incluye monitoreo, técnicas de ahuyentamiento y protocolos de rescate.
Estas acciones se enmarcan en los compromisos ambientales del proyecto, que busca no solo transformar la movilidad de la ciudad, sino también garantizar la protección de la biodiversidad local durante y después de la construcción.