A sus 39 años, el tenista Novak Djokovic reconoció públicamente que el momento de poner fin a su carrera deportiva está cada vez más próximo. A pesar de admitir que evalúa su retiro de manera constante, el jugador balcánico ratificó que mantiene el nivel competitivo para permanecer en la élite del tenis mundial y continuar disputando los torneos más exigentes del circuito.
El deportista fundamenta su vigencia en los resultados recientes dentro del circuito profesional. Djokovic ha alcanzado las semifinales en cinco de los últimos seis torneos de Grand Slam, disputando la final en una de esas ediciones. A diferencia de otros referentes de su generación como Rafael Nadal o Roger Federer, cuyas decisiones estuvieron fuertemente condicionadas por lesiones recurrentes, el serbio asegura que su cuerpo aún responde a las exigencias físicas del alto rendimiento.
Un horizonte fijado en Los Ángeles 2028
Respecto al proceso de transición hacia el retiro, Djokovic hizo referencia a reflexiones de figuras históricas como Andre Agassi, quien sugirió en su momento que el final de la carrera del serbio podría llegar de forma acelerada. El actual tenista coincidió con esa perspectiva al señalar que mentiría si afirmara que no piensa en la jubilación, aunque aclaró que prefiere enfocarse en disfrutar la competición mientras mantenga el nivel actual.
El plan del tenista contempla mantenerse activo durante los próximos años para culminar su trayectoria en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Hasta que ese momento llegue, el jugador no ha dado señales de una despedida definitiva en las rondas finales de los torneos grandes, reiterando su intención de regresar a cada cita del calendario.
La siguiente parada en la agenda de Djokovic será el Masters 1000 de Cincinnati. Este certamen servirá como preparación sobre pista dura de cara al US Open, una superficie en la que el balcánico ha registrado un rendimiento destacado, como lo demostró a principios de año en el Abierto de Australia.