La muerte de Geniffer Selene García Mozo, fiscal 159 Especializada de 55 años, tras someterse a una lipoescultura en Barranquilla, ha reavivado el debate sobre la regulación de los procedimientos estéticos en la ciudad. El CTI ya adelanta una investigación para esclarecer las circunstancias del deceso, que ocurrió un día después de la intervención.
Un operativo que revela una problemática latente
En paralelo, las autoridades locales han reportado que, en lo que va del año, se han cerrado 13 establecimientos dedicados a servicios estéticos por no cumplir con los requisitos legales y sanitarios. Esta cifra refleja una preocupante tendencia en la ciudad, donde la demanda de cirugías y procedimientos invasivos contrasta con la falta de control en algunos centros.
No podemos permitir que la belleza se convierta en un riesgo para la vida. Estos cierres son apenas el inicio de una revisión exhaustiva de todos los establecimientos que ofrecen estos servicios.
El impacto en la comunidad y las medidas anunciadas
El caso de la fiscal García Mozo ha generado conmoción en el ámbito judicial y entre la ciudadanía, que exige respuestas. Las autoridades han anunciado que intensificarán las inspecciones a clínicas y consultorios estéticos, y harán pública una lista de los centros autorizados para que los pacientes tomen decisiones informadas.
- Se verificarán los títulos y certificaciones del personal médico.
- Se revisarán las condiciones de bioseguridad y equipamiento.
- Se impondrán sanciones económicas y cierres definitivos a quienes incumplan.
Mientras tanto, el CTI continúa recopilando evidencia sobre la muerte de la fiscal, incluyendo la revisión de historias clínicas y testimonios del personal que la atendió. Se espera que en los próximos días se conozcan los resultados de la autopsia para determinar si hubo negligencia o mala praxis.