El bloqueo que paraliza la economía regional
El cierre de la vía Panamericana a la altura del municipio de Rosas, en Cauca, ha generado pérdidas económicas para el departamento de Nariño que rondan los 175.000 millones de pesos tras cuatro días de bloqueo, según informó Arturo Ortega, presidente de la Cámara de Comercio de Pasto. Este corredor vial es vital para la movilidad de mercancías, servicios y personas en el suroccidente colombiano.
La falta de rutas alternas agrava la crisis
El Observatorio Económico de la Cámara de Comercio de Pasto advierte que la ausencia de vías alternas viables coloca a Nariño en una situación de vulnerabilidad extrema, aislando al departamento y afectando directamente a más de 1,8 millones de habitantes. En el primer semestre de 2024 se registraron 72 bloqueos sociales en esta vía, provocando una parálisis constante que impide la planificación empresarial estable.
Impacto económico más severo que la pandemia
Los bloqueos han generado una crisis económica en Nariño que supera incluso la vivida durante la pandemia de 2020. Solo en Pasto, las pérdidas en 2024 superan los 79.000 millones de pesos, afectando a más de 15.800 establecimientos comerciales y obligando a despidos masivos. La inestabilidad crónica causada por cierres reiterados ha frenado el dinamismo económico y la competitividad regional.
Sectores productivos enfrentan graves dificultades
Los empresarios reportan un deterioro sistemático en sus finanzas, con disminución de ingresos y aumento del endeudamiento para mantener operaciones básicas. El sector lechero es uno de los más afectados, pues durante los bloqueos se dejaron de movilizar 600.000 litros diarios, con pérdidas diarias de 1.200 millones de pesos. Además, el incremento del 30 % en el precio de insumos agropecuarios reduce aún más la rentabilidad.
¿Cómo afectará la continuidad de los bloqueos a la región?
La persistencia de bloqueos en la vía Panamericana genera incertidumbre sobre el futuro económico y social de Nariño y Cauca. La falta de soluciones estructurales amenaza con profundizar la crisis, afectando empleo, inversión y competitividad regional, así como la calidad de vida de millones de habitantes.