La contradicción entre eventos verdes y calles sucias
En 2024, Cali fue anfitriona de la COP16 y organizó la semana de la biodiversidad, destacando la importancia de la sostenibilidad y la participación ciudadana. Sin embargo, un año después, la ciudad enfrenta montañas de basura que reflejan una desconexión entre las acciones promovidas en eventos oficiales y la realidad diaria.
“Esto no es compatible ni coherente con lo que estamos viendo diariamente”, afirmó Rodrigo Salazar Sarmiento, concejal de Cali.
El desafío de los recicladores y la baja cultura ambiental
El reciclaje en Cali apenas alcanza entre el 7 y el 8% de la basura generada. Según José Mendinelson Gómez, representante de la organización Asodecores, los cerca de 3.000 recicladores trabajan hasta 12 horas diarias para mitigar el problema, pero la falta de hábitos sostenibles dificulta el avance.
“Es muy triste, porque entregamos todo de nosotros para que la ciudad se mantenga limpia y aunque hay gente que reconoce nuestra labor, lastimosamente hay otra que no lo hace”, relató Yolanda Valencia, operaria de Ciudad Limpia.
La contaminación afecta ríos y quebradas de Cali
La disposición inadecuada de residuos ha generado un impacto negativo en los dos ríos principales y en las quebradas de la ciudad. Diana Palta Morales, líder del grupo de Gestión Integral de Residuos Sólidos del Dagma, señaló que el problema no es desconocimiento, sino la falta de transición del saber al hacer.
“No es que el caleño no sepa cómo hacer la separación, sino que falta hacer esa transición entre el saber y el hacer”, explicó Palta Morales.