El intenso calor que atraviesa Barranquilla no solo golpea la salud y las rutinas diarias de miles de ciudadanos, sino que también ha empezado a impactar la dinámica comercial de la ciudad.
Un auge que enciende el comercio
La sensación térmica ha superado los 42 grados en la ciudad, y el aumento en la demanda de artículos de refrigeración ya mueve el comercio del Centro. La venta de abanicos está disparada, según reportan comerciantes locales.
La venta de abanicos está disparada en el Centro de Barranquilla.
El periodista Leonardo Herrera Delgans reportó que las temperaturas históricas han llevado a los barranquilleros a buscar alivio inmediato, impulsando las compras de ventiladores y equipos de refrigeración.
Impacto en la rutina y la economía
Este fenómeno climático no solo afecta la salud, sino que también transforma los hábitos de consumo y la actividad comercial en la capital del Atlántico.