La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) continúa ampliando su estrategia para transformar la producción agropecuaria del departamento con criterios de sostenibilidad. La entidad anunció que ya superó los 1.900 acuerdos de conservación con productores rurales, un programa que busca demostrar que la actividad agrícola y ganadera puede desarrollarse sin comprometer la protección del agua, los suelos y los ecosistemas.
El más reciente avance se dio durante una jornada realizada en Guatavita, donde fueron suscritos más de 80 nuevos acuerdos de conservación con productores de ese municipio y de Villapinzón. La iniciativa hace parte del programa de Unidades Productivas Sostenibles (UPS), mediante el cual la CAR promueve prácticas de agricultura de conservación y ganadería sostenible en predios rurales de su jurisdicción.
Compromisos compartidos por el campo y el ambiente
Con estos acuerdos, los productores asumen compromisos para incorporar medidas ambientales dentro de sus fincas, mientras reciben acompañamiento técnico por parte de la autoridad ambiental. El propósito es reducir los efectos del cambio climático, enfrentar problemáticas como la escasez de agua, disminuir la degradación de los suelos y hacer más sostenibles los sistemas productivos del departamento.
Los acuerdos de conservación establecen responsabilidades compartidas entre la CAR y los campesinos para proteger los recursos naturales y armonizar la producción agropecuaria con la conservación ambiental. Entre las acciones que deberán desarrollar los beneficiarios se encuentra la siembra de al menos 200 árboles por predio, especialmente en áreas donde se construyan reservorios o se instalen tanques tipo australiano para el almacenamiento de agua.
Además, los productores deberán implementar prácticas de conservación de agua y suelos dentro de sus actividades agrícolas y ganaderas, siguiendo los lineamientos técnicos definidos por la Corporación, que también brindará asistencia y acompañamiento durante el proceso.
Nuestro objetivo es demostrar que la producción agropecuaria y la conservación ambiental pueden avanzar de la mano. Con las Unidades Productivas Sostenibles estamos promoviendo un modelo en el que los productores fortalecen su actividad económica mientras protegen el agua, recuperan los suelos, incrementan la cobertura vegetal y hacen de sus predios espacios más resilientes frente al cambio climático.
Resultados y proyecciones de la estrategia
La estrategia ya beneficia a productores de municipios como Chocontá, Suesca, Sesquilé, Machetá, Buenavista, Caldas, Ráquira, San Miguel de Sema, Carmen de Carupa, Cucunubá, Fúquene, Guachetá, Lenguazaque, Susa, Sutatausa, Tausa, Ubaté, Agua de Dios, Girardot, Guataquí, Jerusalén, Nariño, Nilo, Ricaurte y Tocaima, entre otros municipios de la jurisdicción de la Corporación.
Según el balance entregado por la entidad, a la fecha se han consolidado cerca de 1.250 Unidades Productivas Sostenibles, resultados que se reflejan en la restauración de 1.624 hectáreas, la siembra de 249.400 árboles nativos y frutales, la implementación de 1.325 biofábricas, la construcción y adecuación del mismo número de reservorios y la recolección de 205.471 metros cúbicos de agua lluvia.
La CAR indicó que estas intervenciones representan una inversión cercana a los $38.000 millones, destinada tanto a la conservación ambiental como al fortalecimiento de la producción rural en Cundinamarca.
Meta ambiciosa para el cuatrienio 2024-2027
La meta de la autoridad ambiental es ampliar el alcance del programa durante la ejecución del Plan de Acción Cuatrienal 2024-2027. Para ese periodo espera consolidar 5.000 Unidades Productivas Sostenibles, sembrar un millón de árboles nativos, adecuar 5.000 reservorios y alcanzar una capacidad de cosecha de 634.000 metros cúbicos de agua lluvia en fincas y predios rurales de la región, con el objetivo de fortalecer la resiliencia del campo frente al cambio climático y garantizar la sostenibilidad de la producción agropecuaria.