Una ofensiva sin precedentes en Iraq
Arabia Saudí rompió este miércoles su política de contención en la región y se sumó por primera vez a la guerra entre Irán y Estados Unidos con una ofensiva conjunta en territorio iraquí contra milicias proiraníes. La operación, que incluyó bombardeos aéreos, dejó al menos una veintena de muertos y podría suponer una escalada significativa en el conflicto de Oriente Medio, según reportes internacionales.
El blanco: las Fuerzas de Movilización Popular
Los bombardeos tuvieron como objetivo posiciones del poderoso grupo Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una amalgama de grupos armados iraquíes alineados con Irán. Según el Comando Central de EE.UU. (Centcom), la acción fue en respuesta al lanzamiento de más de treinta drones dirigidos por la Guardia Revolucionaria Islámica iraní contra fuerzas estadounidenses e infraestructuras energéticas saudíes en las últimas 72 horas.
Reacciones encontradas: condena de Iraq y respaldo de Trump
La presidencia iraquí condenó enérgicamente el operativo, calificándolo de violación a su soberanía. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en que la operación fue realizada en plena cooperación con Bagdad. Por su parte, Irán acusó a Estados Unidos y Arabia Saudí de querer ampliar el conflicto, en un contexto de creciente tensión regional.
Irán acusa a Estados Unidos y Arabia Saudí de querer ampliar el conflicto tras ataques a milicias en Iraq.
Este nuevo capítulo bélico eleva las alarmas en la comunidad internacional, que teme una escalada descontrolada en una región ya marcada por décadas de violencia.