Cartagena volvió a convertirse en uno de los principales escenarios de la moda en Colombia con la realización de la tercera edición de Cartagena de Indias Fashion Week 2026. Durante cuatro días, el evento reunió a diseñadores, marcas, artesanos, empresarios, compradores, modelos y representantes de la industria creativa de distintas regiones del país y del exterior, consolidando a la ciudad como una plataforma para el diseño latinoamericano.
Pasarelas que dialogan con el patrimonio
La programación incluyó más de 20 pasarelas, espacios académicos, actividades de networking y encuentros comerciales que promovieron la conexión entre el talento emergente, las marcas consolidadas y nuevos mercados. Los escenarios escogidos para esta edición fueron el Palacio de la Proclamación, la Plaza de la Proclamación, el Parque Centenario y Mallplaza El Castillo, donde la moda se integró con el patrimonio histórico y cultural de Cartagena.
Impacto más allá de la pasarela
Además de destacar el talento creativo, el encuentro generó un impacto en sectores como la hotelería, la gastronomía, el comercio, el transporte y el turismo de experiencias. La organización resaltó que esta articulación contribuye a posicionar a Cartagena como un destino para la realización de eventos nacionales e internacionales.
Reconocimientos y talento diverso
Entre los momentos destacados del evento estuvo el reconocimiento al diseñador Juan Carlos Cañón, quien recibió la Aguja de Oro. Asimismo, participaron diseñadores como Julio Castillo, Kathe Castaño, Kathe Campino, Karla Herrera, Paola Perdomo, Zenaida Vásquez, Miguel Jara y María Luisa Valencia, cuyas colecciones reflejaron la diversidad y la evolución del diseño colombiano.
Las pasarelas también reunieron a marcas como Americanino, Chevignon, Falabella, Koaj, Studio F, Studio F Men, Nour Bags, Boamar, Arc en Ciel, Tejidos Amalfi Cruz y Singular Clothing, fortaleciendo el diálogo entre la moda comercial, el diseño de autor y las propuestas emergentes.
Una apuesta por la 'Moda Real'
Uno de los ejes de esta edición fue el concepto de 'Moda Real', una apuesta por ampliar la representación dentro de las pasarelas mediante la participación de diseñadores emergentes, artesanos, mujeres emprendedoras, talentos regionales y modelos con perfiles diversos. La inclusión y la identidad afrocaribeña fueron algunos de los elementos que marcaron la propuesta presentada este año.