La Casa Blanca rechazó categóricamente la versión que señalaba un supuesto plan de Irán para realizar ataques con drones en California. Según las autoridades, la información difundida provino de una pista no confirmada incluida en una alerta emitida por el FBI.
El FBI había alertado a las policías locales sobre esta posible amenaza, pero posteriormente se aclaró que la pista no estaba verificada. A pesar de ello, las autoridades mantienen una vigilancia preventiva para garantizar la seguridad de la población.
La Casa Blanca aseguró que no existe una amenaza real contra territorio estadounidense relacionada con este supuesto plan iraní.
El medio de comunicación que difundió la información fue acusado por la Casa Blanca de propagar datos falsos, lo que generó alarma innecesaria en la comunidad y entre las autoridades.
Este episodio resalta la importancia de verificar las fuentes y la información antes de difundir noticias que puedan afectar la percepción de seguridad nacional.