Un estudio reciente realizado por la fundación alemana Friedrich-Ebert-Stiftung, la revista Nueva Sociedad y el grupo Diálogo y Paz muestra un cambio significativo en la percepción que los latinoamericanos tienen de las grandes potencias mundiales. China emerge como la única potencia cuyo prestigio ha aumentado en la región, mientras que Estados Unidos y Europa experimentan un notable descenso en su imagen.
El auge de China en Latinoamérica
La encuesta AMLAT Radar 2026, que recogió la opinión de 12.000 personas en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Uruguay y Venezuela, revela que China aumentó su imagen positiva en 6 puntos porcentuales. Este crecimiento se atribuye a la asociación de China con valores como la educación, la ciencia y la tecnología, y a su consolidación como el principal socio comercial en Sudamérica.
China es además vista como el mejor modelo para el desarrollo nacional por el 36% de los encuestados, superando a Japón y Estados Unidos. En países como Venezuela, la preferencia entre China y Estados Unidos está casi empatada.
La caída del prestigio de Estados Unidos y Europa
Estados Unidos, por el contrario, perdió 17 puntos en imagen positiva, siendo percibida principalmente como una potencia militar y económica con políticas agresivas durante el segundo mandato de Donald Trump. Las intervenciones estadounidenses en la región y su política exterior han generado desconfianza y rechazo, especialmente en países como México.
Europa también muestra un declive en su prestigio, con una imagen asociada al pasado y una percepción de falta de dinamismo e innovación. A pesar de esto, España, Estados Unidos y Alemania siguen siendo los países con mayor reconocimiento positivo, aunque con tendencias a la baja.
Percepciones y retos regionales
El informe destaca que en nueve de los diez países analizados, el impacto de las políticas de Trump se considera negativo. México muestra un bajo aprecio por Estados Unidos, mientras que Brasil mantiene una opinión más favorable hacia la superpotencia norteamericana.
El estudio también revela que el líder mundial en quien menos confían los latinoamericanos es Donald Trump, seguido por Vladimir Putin, Nicolás Maduro y Xi Jinping. Además, cuestiones como la inmigración y la política exterior generan divisiones internas, como se observa en Chile y México.
Este cambio en la percepción de las potencias refleja un escenario global marcado por la incertidumbre y el reordenamiento de influencias, donde Latinoamérica se convierte en un escenario clave para la competencia estratégica entre China y Estados Unidos.