Actuar de forma simultánea sobre cinco factores modificables del estilo de vida mejora significativamente la cognición en adultos mayores. El estudio aporta evidencia regional de que combinar ejercicio, alimentación, control cardiovascular, entrenamiento y socialización mejora el rendimiento cognitivo de adultos mayores.
Los cinco hábitos que marcan la diferencia
- Ejercicio físico regular: al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana.
- Alimentación saludable: dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y pescado.
- Control cardiovascular: mantener presión arterial, colesterol y glucosa en niveles óptimos.
- Entrenamiento cognitivo: actividades como lectura, juegos de memoria o aprendizaje de nuevos idiomas.
- Socialización activa: participación en grupos comunitarios, familiares o voluntariado.
Un estudio realizado en 11 países de América Latina, entre ellos Colombia, concluyó que una intervención integral sobre estos cinco hábitos modificables del estilo de vida puede mejorar de manera significativa la salud cognitiva de los adultos mayores con riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
La investigación demuestra que no se trata de cambios aislados, sino de una estrategia combinada que potencia los beneficios para el cerebro.
Los resultados refuerzan la importancia de políticas públicas que promuevan estos hábitos en la población mayor, especialmente en contextos latinoamericanos donde la demencia es una carga creciente para los sistemas de salud.