Volver a clases después de las vacaciones de mitad de año es un momento clave para muchas familias. Después de unas semanas de descanso, los estudiantes tienen que adaptarse de nuevo a sus horarios, retomar sus hábitos de estudio y volver a las actividades académicas. Por eso, una buena planificación puede hacer que esta transición sea más suave y ayudar a disminuir el estrés en esos primeros días.
La importancia de retomar rutinas progresivamente
De acuerdo con Ángela María Peñaranda Saavedra, experta en desarrollo infantil, procesos de aprendizaje y pedagogía de la Universidad del Rosario, durante las vacaciones los hábitos y las rutinas de los niños suelen cambiar, por lo que el regreso a las actividades académicas puede convertirse en un desafío para las familias. La especialista destaca la importancia de recuperar progresivamente la organización, establecer horarios y preparar las condiciones necesarias para facilitar la adaptación al entorno escolar.
Cinco recomendaciones prácticas
- Retomar horarios de sueño y alimentación al menos una semana antes del regreso.
- Crear un espacio de estudio ordenado y libre de distracciones en casa.
- Involucrar a los niños en la preparación de útiles y uniformes para generar entusiasmo.
- Establecer una rutina diaria que incluya tiempo para tareas, juego y descanso.
- Mantener una comunicación abierta con los hijos sobre sus expectativas y miedos frente al nuevo periodo escolar.
La organización familiar facilita el regreso a las aulas.