El mito del poder absoluto en las asambleas
La vida en comunidad dentro de los conjuntos residenciales y edificios en Colombia suele ser un terreno fértil para las disputas cotidianas. Problemas relacionados con el manejo de mascotas, ruidos molestos, el uso de parqueaderos, las restricciones a visitantes, la estética de los balcones y el disfrute de las zonas comunes son el pan de cada día de millones de copropietarios.
Sin embargo, frente al arraigado mito de que las asambleas o los administradores pueden imponer reglas a su total arbitrio, la legislación nacional establece una frontera clara e infranqueable.
Bienes comunes esenciales que no pueden restringirse
La ley también deja claro que existen bienes comunes esenciales que no pueden restringirse. Los reglamentos internos deben respetar la ley nacional y solo pueden establecer condiciones razonables.
Los reglamentos internos deben respetar la ley nacional y solo pueden establecer condiciones razonables.
El monto de la administración y la asamblea
El monto de la administración se pacta cada año en la asamblea de propietarios. Esta decisión, aunque mayoritaria, debe ajustarse a los parámetros legales y no puede vulnerar derechos de los copropietarios.