Con la reciente muerte de Plinio Apuleyo Mendoza, muchos homenajes han resaltado un dato que las nuevas generaciones desconocen: fue el primer director de la revista Semana. Felipe López Caballero, fundador de la publicación, revela en esta entrevista los detalles de cómo descubrió al periodista y por qué decidió confiarle el rumbo editorial de su proyecto.
Un hallazgo tras un seudónimo
A finales de 1981, López Caballero buscaba director para su nueva revista de opinión. Sus lecturas favoritas eran los artículos de Juan Cáceres en Cromos, un autor que admiraba por su estilo brillante, comparable al de Juan Lozano y Lozano. Al contactar a la revista para conocerlo, descubrió que Juan Cáceres no existía: era el seudónimo de Plinio Apuleyo Mendoza, quien por su cargo diplomático en París no podía firmar con su nombre real.
Llamé a Cromos para conocerlo. Resultó que no existía, pues era el seudónimo que usaba Plinio, quien, como diplomático en París, no podía firmar con su nombre.
El impacto en la comunidad periodística
Este encuentro no solo cambió la vida de López Caballero, sino que marcó el inicio de una de las revistas más influyentes del país. La decisión de contratar a Plinio, a pesar de las circunstancias, consolidó un proyecto que combinaba análisis profundo con un estilo narrativo único, herencia del propio Mendoza.
- Plinio Apuleyo Mendoza fue el primer director de Semana, cargo que asumió tras dejar la diplomacia.
- El seudónimo Juan Cáceres le permitió publicar artículos políticos mientras ejercía como funcionario en París.
- Felipe López Caballero buscaba un estilo similar al de Juan Lozano y Lozano, y lo encontró en los escritos de Plinio.
La historia de esta contratación revela no solo la astucia de López Caballero, sino también la versatilidad de Plinio, quien logró trascender las fronteras de la diplomacia para convertirse en una voz fundamental del periodismo colombiano.