Corea del Norte está aprovechando la guerra en Oriente Medio para acelerar el desarrollo de sus armas y afianzar su estatus nuclear en un mundo donde las normas internacionales se están desmoronando, afirman analistas.
Según expertos, los recientes despliegues de misiles de Pyongyang mostraron ciertos avances técnicos y una creciente destreza con armas de doble uso.
Los lanzamientos recientes evidencian una mejora en la precisión y el alcance de los misiles, lo que representa una amenaza creciente para la región y el mundo.
La comunidad internacional sigue de cerca estos movimientos, mientras Corea del Norte continúa desafiando las sanciones y las resoluciones de la ONU.
Este avance se produce en un contexto de creciente inestabilidad global, donde otros conflictos acaparan la atención de las potencias mundiales.