Durante las labores activas en la obra de la primera línea del Metro de Bogotá, se registró un daño en el deprimido de la calle 72 con avenida Caracas, una zona crucial para el proyecto de infraestructura más importante de la capital.
La caída de material dentro de la estructura obligó a las autoridades a ordenar un cierre preventivo, encendiendo las alertas sobre la seguridad y el avance de las obras.
Las autoridades han solicitado reforzar los controles y supervisiones para evitar futuros incidentes que puedan afectar la ejecución del Metro y la seguridad vial en la zona.
El incidente ocurre en medio de un contexto en que fuertes lluvias han generado emergencias en municipios cercanos, aumentando la preocupación por la infraestructura y la gestión de riesgos en Bogotá y sus alrededores.