En un contexto de alta tensión política por la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella, la Defensoría del Pueblo confirmó que desplegó equipos en distintas regiones del país para acompañar las movilizaciones convocadas por sectores de oposición y organizaciones sociales. El objetivo: verificar el respeto por los derechos humanos y mediar ante cualquier eventualidad.
Un operativo sin precedentes para garantizar el derecho a la protesta
La entidad, liderada por la Defensora Iris Marín, informó que sus funcionarios harán presencia en los puntos de concentración y en los Puestos de Mando Unificado (PMU) desde donde se coordinará la respuesta estatal. Esta medida busca asegurar que las jornadas de protesta transcurran dentro del marco constitucional y sin recurrir a la violencia.
La protesta social es un derecho fundamental y una expresión de derechos de participación democrática, cuenta con garantías constitucionales y debe desarrollarse pacíficamente.
El impacto en la comunidad y el llamado al diálogo
La Defensoría hizo un llamado enfático a los manifestantes para que ejerzan su derecho de manera pacífica, y a las autoridades para que garanticen la protesta actuando con pleno respeto a las normas que regulan la intervención estatal. En caso de tensiones, la entidad promoverá espacios de diálogo y mediación para evitar que las protestas escalen a disturbios.
- Equipos defensoriales en puntos de reunión y PMU para acompañamiento y seguimiento.
- Mediación y diálogo como herramientas para prevenir hechos de violencia.
- Llamado a las autoridades a priorizar el diálogo en la contención de disturbios.