Cada vez más compañías de la región buscan expandirse al mercado estadounidense. Sin embargo, especialistas de Prodezk advierten que una de las decisiones más importantes ocurre incluso antes de conseguir el primer cliente: elegir mal la estructura con la que aterrizarán en ese país.
Un error que puede costar caro
Durante 2025 se presentaron más de 5,6 millones de solicitudes para la creación de nuevas empresas en Estados Unidos, lo que refleja el creciente interés de emprendedores y empresarios de todo el mundo, incluidos los latinoamericanos. Pero la euforia por expandirse puede nublar el juicio a la hora de tomar decisiones estructurales.
Muchas empresas eligen Florida o Delaware por su fama o beneficios fiscales, sin analizar si esa estructura realmente se ajusta a su modelo de negocio y a sus objetivos a largo plazo.
El impacto en la operación diaria
Elegir la estructura incorrecta puede generar complicaciones legales, tributarias y operativas que afectan la competitividad de la empresa en el mercado estadounidense. Los expertos recomiendan asesorarse con profesionales que conozcan tanto la normativa local como las particularidades de las empresas latinoamericanas.
La recomendación principal es no dejarse llevar por modas o recomendaciones generalizadas, sino analizar cada caso de manera particular, considerando factores como el tipo de negocio, el volumen de operaciones, la proyección de crecimiento y la estrategia fiscal.