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Carlos Oquendo revela en 'Uno hace la diferencia' la clave para formar campeones sin quemar a los niños

El medallista olímpico Carlos Oquendo presenta su libro 'Uno hace la diferencia', una guía para padres que buscan formar deportistas de alto rendimiento sin descuidar su desarrollo personal y profesional.

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Foto: La voz del país

Carlos Mario Oquendo tenía el corazón en la boca mientras esperaba el pitido en la rampa de salida. Era 2012, estaba en los olímpicos de Londres. En Colombia eran cerca de las 10 de la mañana y minutos antes Mariana Pajón ya había alzado el oro, pero la expectativa estaba más arriba que nunca. En los colegios, las universidades y los trabajos, todo el país estaba conectado a Oquendo a través del televisor. Empezó la carrera de BMX de aproximadamente un minuto, para la que se preparó toda su vida. Después de la primera curva llegó al cuarto puesto, y para la segunda curva, iba de tercero. Esa fue la última carrera que le otorgó el bronce a Oquendo en BMX.

Para el deportista fue una etapa gloriosa, pero también de introspección en la que repasó las etapas que vivió para llegar allí: aprender a manejar la mente, a tener una dieta especial, acondicionamiento físico, entre otras. Se dio cuenta de que sus padres habían sido fundamentales. Y aprendió a tener una vida y un trabajo y una marca después de estar en el podio.

Un libro que nace de la experiencia y la paternidad

Pasaron los años y se encontró con padres de familia que querían saber cómo hacer de sus hijos buenos deportistas: Oquendo, entonces, se inventó una metodología. Y después de consolidarla, escribió 'Uno hace la diferencia', que une la crónica de vida deportiva, con una guía detallada para padres con hijos que practican algún deporte.

¿Por qué un medallista olímpico escribe un libro?

El deportista explica: 'Uno gana una medalla olímpica y cree que ahí termina todo, pero en realidad es cuando empiezan muchas preguntas: ¿qué sigue?, ¿cómo aprovechar todo lo que se construyó en el deporte?, ¿qué hacer con los patrocinadores?, ¿cómo gestionar esa nueva etapa? El deporte de alto rendimiento tiene una realidad muy dura: si no consigues resultados, te quedas sin nada. Las marcas dejan de apoyarte, el Ministerio, y entiendes que todo está cambiando constantemente. En mi caso, ese proceso consistió en aprender a manejar los patrocinios, descubrir otras oportunidades como las conferencias y construir una marca personal'.

El papel de la familia en la formación deportiva

Cuando llegaron sus tres hijos, Oquendo y su esposa comenzaron a cuestionarse: '¿ellos tienen que ser ciclistas?, ¿qué deporte deberían hacer? Mi esposa y yo comenzamos a cuestionarnos muchas cosas e investigar qué habíamos hecho bien en nuestra casa. Incluso hablábamos del concepto de "papá de alto rendimiento". Es fácil pensar que un deportista de alto rendimiento solo tiene que entrenar, pero ser papá exige otro tipo de disciplina: levantarse a las tres de la mañana a dar un tetero, organizar todo para la familia y, aun así, al otro día entrenar a las cuatro de la mañana'.

La metodología: antes, durante y después

El libro está dividido en tres momentos. El primero es el antes, donde habla del papel de los padres en el proceso deportivo. El segundo es el durante, que aborda cómo convertirse en un mejor deportista desde el entrenamiento, la preparación mental, la nutrición y la construcción de un equipo de apoyo. Finalmente está el después, que explica cómo manejar los medios, los patrocinios, las marcas y cómo financiar la carrera deportiva de un hijo.

El error de proyectar a niños de dos años al alto rendimiento

Oquendo alerta sobre la presión prematura: 'El alto rendimiento no es para un niño de dos o seis años, como lo planteo en el libro. El alto rendimiento llega cuando una persona ya tiene la madurez emocional suficiente, un propósito claro y decide entrenar ocho horas al día para alcanzar una meta'. Cuenta el caso de un padre que le escribió porque su hijo de dos años ya era campeón regional y nacional en bicicletas de balance y quería llevarlo a un Panamericano en Perú. 'El niño tiene apenas dos años. Hace un año aprendió a caminar y ya lo están proyectando hacia el alto rendimiento. Ahí es donde debemos decirles a los padres que esperen, porque ese momento llegará cuando corresponda y la decisión debe ser del hijo, no del papá. Si un padre toma esa decisión desde que el niño es muy pequeño, probablemente ese niño no llegue ni a los diez años practicando el deporte, porque terminará odiándolo'.

El deportista empresario: prepararse para el futuro

Oquendo enfatiza la importancia de estudiar y desarrollar habilidades más allá del deporte: 'A los deportistas nos enseñan muy bien cómo ganar una medalla, pero nadie nos enseña qué hacer después. Si el deportista no estudia o no se prepara en otros aspectos, muchas veces no logra aprovechar todo lo que consiguió con sus resultados'. Él mismo se graduó de la Escuela de Ingeniería de Antioquia y ha desarrollado proyectos inmobiliarios. 'Ese es el mensaje: prepararse para el futuro mientras todavía se está compitiendo. Muchos deportistas sienten que empiezan de cero cuando termina su carrera porque nunca estudiaron o nunca desarrollaron otras habilidades'.

Les damos herramientas a los padres para acompañar correctamente el proceso deportivo de sus hijos, vamos a formar no solo mejores deportistas, sino también mejores personas. Eso, para nosotros, es incluso más importante que formar campeones olímpicos.

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