Un operativo sin precedentes durante los comicios generales del domingo en Lima se vio empañado por significativas demoras en la apertura de las urnas, lo que generó caos y malestar entre los votantes.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú reaccionó rápidamente y presentó una denuncia penal contra el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, y otros tres funcionarios responsables de la gestión electoral.
La ONPE atribuyó inicialmente los retrasos a fallas de la empresa encargada de distribuir el material electoral a los centros de votación, pero las autoridades judiciales han decidido profundizar en la investigación.
Uno de los funcionarios denunciados ya fue detenido en el marco de las investigaciones por los problemas logísticos que afectaron el proceso electoral.
Este hecho ha generado un debate público sobre la transparencia y eficiencia de los procesos electorales en Perú, justo en un momento crucial para la política del país.