El paradigma de que el día terrestre dura exactamente 24 horas exactas e inmutables ha sido objeto de revisión y precisión por parte de la comunidad científica internacional. De acuerdo con datos publicados en la revista especializada 'Science Advances' y replicados el 26 de mayo de 2026, la Tierra experimenta un proceso de desaceleración gradual en su velocidad de rotación.
Este fenómeno físico, imperceptible en la escala de la vida humana cotidiana pero constante a nivel geológico, proyecta que en un futuro muy distante los días del planeta alcanzarán una duración de 25 horas.
El rol de la Luna en la desaceleración terrestre
La fricción de las mareas provocada por la Luna es la principal causa de esta ralentización. Los investigadores enfatizan que la Tierra nunca ha funcionado como un mecanismo de relojería perfecto, ya que su velocidad de giro se encuentra sujeta a múltiples dinámicas internas y externas que alteran la distribución de su masa.
La Tierra nunca ha funcionado como un mecanismo de relojería perfecto; su velocidad de giro está sujeta a múltiples dinámicas internas y externas que alteran la distribución de su masa.
Un cambio gradual con implicaciones geológicas
Aunque el cambio es mínimo en términos humanos, a escala geológica representa una transformación significativa. La desaceleración gradual podría tener efectos en la duración de los días y en los patrones climáticos a largo plazo, aunque los científicos aclaran que no hay motivo de alarma inmediata.