La madrugada de este viernes dejó una nueva señal sobre la forma en que los grupos armados ilegales están adaptando sus capacidades para atacar objetivos militares. Hacia las 6:00 a. m., disidencias de ‘Iván Mordisco’, según información conocida por este diario, lanzó un ataque con un dron filodirigido contra un helicóptero UH-1H Huey, que permanecía dentro del Cantón Militar José Hilario López, en Popayán (Cauca).
El artefacto explosivo no detonó, lo que evitó daños en la aeronave y una posible afectación al personal que se encontraba en la unidad. El hecho quedó registrado como un intento de ataque directo contra una de las principales instalaciones militares de la capital caucana.
Una modalidad que preocupa a las autoridades
La modalidad empleada —un dron equipado con una carga explosiva— vuelve a poner sobre la mesa la creciente utilización de aeronaves no tripuladas por parte de estructuras armadas para ejecutar acciones de hostigamiento, inteligencia y ataques de precisión contra instalaciones de la Fuerza Pública.
Fuentes militares consultadas señalaron que el episodio generó una alerta inmediata dentro de la guarnición. La preocupación no se limitó al intento fallido, sino a la posibilidad de que este tipo de acciones vuelva a repetirse bajo esquemas similares, aprovechando factores como la rutina operacional, la ubicación de las aeronaves y los patrones de seguridad de las unidades militares.
Medidas de seguridad reforzadas tras el ataque
Tras conocerse lo ocurrido, dentro de la institución se insistió en reforzar de manera inmediata las medidas de protección. En las instrucciones conocidas por este diario se advierte que el hecho es considerado de alta gravedad y se ordena fortalecer la vigilancia de la unidad, impartir nuevas directrices a los centinelas, mantener la dispersión permanente de las aeronaves, modificar rutinas operacionales y desarrollar iniciativas que reduzcan la vulnerabilidad frente a este tipo de amenazas. Además, se dispuso cumplir las medidas de seguridad ordenadas por la institución.
El hecho es considerado de alta gravedad y se ordena fortalecer la vigilancia de la unidad, impartir nuevas directrices a los centinelas, mantener la dispersión permanente de las aeronaves, modificar rutinas operacionales y desarrollar iniciativas que reduzcan la vulnerabilidad frente a este tipo de amenazas.