El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó un tenso momento en el programa 'Meet the Press' de la cadena NBC, al interrumpir abruptamente la entrevista y llamar 'corrupta' a la presentadora Kristen Welker. La discusión escaló cuando Welker le exigió repetidamente pruebas sobre sus constantes afirmaciones de fraude electoral.
Una salida abrupta y un acuerdo tras bambalinas
Visiblemente molesto, Trump abandonó el set después de que Welker insistiera en solicitar evidencia concreta. Según la presentadora, una vez las cámaras se apagaron, la cadena llegó a un acuerdo con el mandatario para realizar otra entrevista 'en el futuro'.
Hay pruebas, pero usted no quiere verlas. Es una periodista corrupta.
El incidente ocurre en medio de la creciente presión de Trump sobre Cuba, que según analistas acelera el desplome del turismo en la isla y la acerca a una asfixia económica. La Casa Blanca no ha emitido comentarios oficiales sobre el altercado.
Este episodio se suma a una serie de enfrentamientos del mandatario con medios de comunicación, en un contexto donde las denuncias de fraude electoral sin pruebas han generado controversia tanto a nivel nacional como internacional.