Una nube de polvo y desolación en Catia La Mar
Una espesa nube de polvo aún cubría ayer las calles de Catia La Mar, en la costa del estado La Guaira. Allí, los equipos de rescate removían toneladas de concreto en busca de sobrevivientes entre edificios y viviendas reducidos a escombros por los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, con epicentro en Yaracuy (a 200 km de Caracas), que sacudieron a Venezuela el miércoles.
Balance oficial y cifras que aumentan
Al momento, el balance oficial contabilizaba 235 muertos, más de 1.500 heridos y una cifra no determinada de desaparecidos. En medio de los derrumbes, familiares recorrían las calles de la zona más golpeada en busca de noticias sobre sus seres queridos.
Voluntarios y rescatistas: manos contra el concreto
Algunos voluntarios se sumaban a las labores de rescate retirando vigas y bloques de concreto con sus propias manos ante la escasez de maquinaria y equipos especializados. En varios puntos, los cuerpos de las víctimas permanecían bajo los escombros a la espera de ser recuperados.
Los estudios que advirtieron que un gran terremoto podía ocurrir en Venezuela y que el país no estaba preparado tras años de alertas