Durante nueve años, la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario trabajó en Caquetá liberando 77 veredas de sospecha de minas antipersonales, mejorando la movilidad y la seguridad para las comunidades campesinas. Sin embargo, aunque 912 municipios ya están libres de sospecha, 92 siguen pendientes de asignación para intervención.
Un operativo sin precedentes en territorios complejos
Las zonas pendientes se concentran en departamentos con fuerte presencia de grupos armados ilegales como Norte de Santander, Cauca, Nariño y Chocó. La brigada ha adaptado sus estrategias sectorizando municipios para avanzar en áreas con condiciones mínimas de seguridad mientras otras quedan en espera.
El coronel Leonardo Fabio Cárdenas Ortega explicó que la amenaza no solo proviene de minas antiguas, sino también de la instalación continua de artefactos explosivos por parte de grupos ilegales en disputas internas, ampliando el riesgo para la población civil.
Nuevas amenazas que complican la seguridad
En los últimos meses, se ha reportado un aumento en el uso de drones cargados con granadas, causando heridos y muertos en la Fuerza Pública. Estos artefactos no detonados se consideran municiones sin explosionar y requieren campañas de educación comunitaria para su manejo seguro.
La presencia de estos dispositivos refleja la complejidad creciente del conflicto armado y la necesidad de nuevas tácticas para proteger a las comunidades rurales.
El impacto en la comunidad y la recuperación económica
Una vez liberadas, las tierras permiten a las comunidades iniciar proyectos productivos con apoyo institucional, incluyendo la certificación oficial para la comercialización de productos como cacao, café y vinos artesanales, fortaleciendo la economía local.
Desde 2004, más de 20 millones de metros cuadrados han sido intervenidos, con la destrucción de más de 25.670 artefactos explosivos. Sin embargo, más de 12.600 personas han sido víctimas de minas antipersonales desde 1990, reflejando la urgencia de continuar con el desminado humanitario.
“Todos los grupos al margen de la ley están utilizando artefactos explosivos y minas, no solo contra la Fuerza Pública sino entre ellos mismos, lo que aumenta la amenaza para las comunidades.” – Coronel Leonardo Fabio Cárdenas Ortega