Las dinámicas laborales del país se enfrentan a un punto de quiebre. Aunque Colombia registró en mayo de 2026 una tasa de desocupación nacional del 8 % —la cifra más baja para ese mes en 25 años— y de 8,5 % en las 13 principales áreas metropolitanas, este resultado positivo podría verse comprometido por el impacto de las nuevas tecnologías.
Un reporte técnico de alerta temprana presentado por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) puso sobre la mesa los retos e impactos que sufrirá el mercado de trabajo en los próximos años.
El 26 % de los trabajadores en la mira
El estudio de Asocapitales revela que el 26 % de los trabajadores en las principales capitales están en riesgo por la automatización. Esto significa que más de una cuarta parte de los ocupados en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla podrían ver afectados sus puestos de trabajo por la adopción de inteligencia artificial y otras tecnologías.
¿Qué se debe hacer?
El informe sugiere que las administraciones locales y el Gobierno nacional deben implementar políticas de reconversión laboral, fortalecer la educación en habilidades digitales y promover la innovación en sectores estratégicos. Además, se hace un llamado a las empresas para que inviertan en capacitación de sus empleados y en la creación de nuevos roles que complementen las capacidades humanas con las tecnológicas.
La IA no solo es un desafío, sino una oportunidad para transformar el mercado laboral si se actúa con anticipación y equidad
Las mujeres, las más afectadas
El estudio también destaca que las mujeres enfrentan barreras adicionales frente a la inteligencia artificial y las tecnologías digitales, especialmente en Bogotá. Esto podría profundizar las brechas de género en el empleo si no se implementan medidas específicas para garantizar su inclusión y acceso a la formación técnica.
Con una tasa de desempleo en mínimos históricos, el país tiene una ventana de oportunidad para anticiparse a los cambios. La clave está en preparar a la fuerza laboral para los empleos del futuro y evitar que la revolución tecnológica se convierta en una crisis social.