Un viaje marcado por el miedo y la esperanza
Kevin convenció a su novia, Yosselyn Guerrero, de 30 años, a dejar su trabajo en un comedor de Tapachula para viajar juntos hacia la Ciudad de México con la promesa de una habitación amueblada y una vida mejor. Sin embargo, su travesía incluyó un peligroso tramo en lancha por la costa de Chiapas, desde San José El Hueyate, un lugar remoto y controlado por redes criminales.
Antes de partir, Yosselyn expresó su temor por el viaje marítimo y sospechaba del comportamiento extraño de Kevin, quien parecía ocultar algo. A las 15:20 del 21 de octubre de 2024, sus mensajes cesaron, marcando el inicio de una desaparición que afectó a 83 migrantes en la zona.
La tragedia en el mar y el único sobreviviente
Kevin relata cómo la lancha naufragó tras enfrentar olas violentas y corrientes traicioneras. Entre aproximadamente 40 personas a bordo, solo él logró salir con vida, aunque no sabe cuántos otros sobrevivieron ni qué ocurrió con ellos.
Entre los desaparecidos estaban Cindy Bueso, una hondureña que viajaba con sus dos hijos pequeños. Su familia ha recibido pistas que sugieren que podrían estar bajo control de organizaciones criminales en Oaxaca, aumentando la incertidumbre y el temor entre los familiares.
Redes criminales y el vacío de autoridad en Chiapas
El tráfico de migrantes en Chiapas se ha transformado en una compleja red de trata de personas, con la participación de policías y grupos criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Un megaoperativo reciente en San José El Hueyate desmanteló parte de esta estructura, procesando a varios implicados, incluidos agentes de policía.
Las autoridades reconocen un vacío de control en la región que ha facilitado la explotación y desaparición de miles de migrantes entre 2022 y 2024, con más de 400,000 personas transitando por esta frontera bajo condiciones de riesgo extremo.
El peligroso tránsito marítimo y las rutas clandestinas
La costa de Chiapas presenta un litoral abrupto y difícil de controlar, con corrientes rápidas y peligrosas que dificultan las operaciones de rescate y vigilancia. Las rutas marítimas permiten evadir los retenes terrestres, pero exponen a los migrantes a naufragios y desapariciones en el océano.
Expertos y pescadores coinciden en que las zonas seguras para el tráfico ilegal se encuentran entre una y cuatro millas mar adentro, donde la autoridad tiene limitada presencia y control.
El impacto en las familias y la búsqueda de justicia
Familias como la de Yosselyn y Cindy enfrentan la incertidumbre y el dolor de la desaparición forzada, buscando respuestas en medio de silencio oficial y desinformación. La hermana de Yosselyn denuncia contradicciones en el relato de Kevin y sospecha de su implicación en la desaparición.
Mientras tanto, las autoridades mexicanas aseguran no tener información clara sobre el paradero de los migrantes desaparecidos, evidenciando la complejidad y gravedad de la situación en la frontera sur del país.