El trágico accidente del Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana ocurrido el 23 de marzo en Putumayo ha dejado una huella imborrable en el país, con un saldo de 68 muertos, 57 heridos y cuatro desaparecidos.
En el departamento de Bolívar, la tragedia tiene nombres y rostros concretos: tres militares originarios de esta región formaban parte del grupo de 128 personas que viajaban en el avión siniestrado.
Dos de estos bolivarenses lograron sobrevivir a la catástrofe, uno de ellos luchando por su vida en la unidad de cuidados intensivos, y otro que se lanzó del avión antes del impacto. Sin embargo, la incertidumbre persiste por el paradero del tercero, quien continúa desaparecido, generando angustia en su familia del municipio de Villanueva.
Un impacto que conmueve a toda una región
Esta tragedia aérea se suma a otros tres siniestros con fatalidades ocurridos en Colombia en los últimos años, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad aérea militar y el impacto emocional en las comunidades de los afectados.
“La incertidumbre y el dolor nos mantienen en vela, pero seguimos rezando por nuestros héroes y sus familias”, expresan desde Bolívar.