Un ataque anunciado en medio del plan ‘Salvar la Democracia’
En la madrugada de este 27 de mayo, un crudo atentado terrorista se perpetró contra el Batallón de Infantería Mecanizado No. 6 en Riohacha, La Guajira, dejando a 12 soldados heridos y múltiples daños en las instalaciones. La Fuerza Pública culpó de inmediato al ELN y aseguró que el ataque estaba relacionado con la jornada de elecciones presidenciales que se desarrollarán este domingo en Colombia.
Para conocer las motivaciones que tendría ese grupo guerrillero, así como para comprender el poder que tienen en la región, este diario contactó al profesor, antropólogo e investigador Lerber Dimas Vásquez, integrante del Grupo Berlín y académico reconocido en La Guajira.
El contexto del ataque: sabotaje electoral y control territorial
El ELN venía anunciando desde hace un tiempo el denominado 'Plan Democracia' o 'Plan Salvar la Democracia', que implica un sabotaje a las elecciones. En Riohacha y Maicao se escuchaba que el ELN planeaba esa estrategia, aunque los pobladores pensaban que sería más ceñido a Maicao. Finalmente, decidieron atacar en Riohacha.
Los frentes responsables y su articulación
Las autoridades apuntan al Frente 6 de Diciembre y al Frente de Guerra Norte, dos estructuras que operan en la región. Según Dimas Vásquez, ambos frentes trabajan articulados. El Frente de Guerra Norte se ha movido desde Barranquilla, el Cesar y La Guajira, reforzando su presencia urbana y militar debido a dos factores geoestratégicos: la pérdida de fuerza de la Segunda Marquetalia en la frontera y el interés del ELN en mantener su dominio en el norte de La Guajira.
El control de la frontera y la porosidad del territorio
El ELN es amo y señor de toda la frontera colombo-venezolana y controla cerca de 192 pasos fronterizos. En los últimos tres años, su presencia se ha mantenido fuerte y ha crecido en la frontera, así como en la serranía del Perijá, donde tienen gente del lado venezolano. La frontera es un camino para el tráfico de personas, armas, droga y carros robados, y el ELN trabaja con bandas locales.
La ausencia de líderes visibles y la inteligencia estatal
Es difícil identificar líderes visibles del ELN en La Guajira. Sabemos que es el Frente de Guerra del Norte porque han dejado banderas y cilindros marcados, pero el grupo se ha cuidado de mostrar una cara visible. A pesar de la fuerte presencia del Estado, con fuerzas como la DEA, la Dijin, la Sijín y la Sipol, el ELN ha logrado mantener su poder.
El ataque a la infraestructura militar: una bofetada al Estado
El ELN ha atacado infraestructura del Ferrocarril Zona Norte con frecuencia, pero atacar una infraestructura militar es prácticamente una bofetada, porque La Guajira está llena de autoridades haciendo inteligencia. Este gesto demuestra que el grupo tiene un poder de fuego muy alto, incluso en situaciones donde la ciudad debería estar blindada.
Las razones para atribuir el ataque al ELN
Estamos seguros de que fue el ELN porque estas acciones son comunes en ellos, porque ya lo venían anunciando, y porque los otros grupos en La Guajira no tienen esa naturaleza de pelear contra el Estado. Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra y el Clan del Golfo, este último en proceso de diálogos con el Gobierno, no atacarían una infraestructura militar.
El impacto en la comunidad y el reclutamiento forzado
Desde hace tres meses, comunidades indígenas alertaron sobre el reclutamiento forzado de niños por parte del ELN en territorios cercanos a Paraguachón. También informaron sobre el 'Plan Democracia', que inicialmente se pensó que implicaría quema de tarjetones, pero resultó ser una acción terrorista. La comunidad está atemorizada.
La presencia territorial del ELN en la actualidad
El ELN es amo y señor de toda la frontera y la serranía del Perijá. Allí extorsionan, secuestran, roban motos y carros, y los llevan al lado venezolano. En las partes urbanas como Riohacha y Maicao, operan comandos urbanos del ELN. Mientras las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra pierden control del cerro La Teta, el ELN lo recupera poco a poco.