En octubre de 2022, durante el inicio del gobierno de Gustavo Petro, Colombia recibió una flota de 12 helicópteros Black Hawk donados por Estados Unidos. Estas aeronaves de segunda mano fueron destinadas a la Policía para misiones tácticas relacionadas con la protección ambiental en la Amazonía.
El uso estratégico de los helicópteros en la Amazonía
El presidente Petro bautizó a los helicópteros como “Los Guacamayos” y aseguró que serán empleados para proteger la selva amazónica, un pilar fundamental en la lucha contra el narcotráfico y para garantizar la salud, la seguridad y la prosperidad de las comunidades.
“El cuidado del medio ambiente es uno de los tres pilares de nuestro enfoque para enfrentar el narcotráfico y es esencial para garantizar que las personas puedan vivir con salud, dignidad, seguridad, prosperidad y en paz”, afirmó Francisco Palmieri, embajador de EE. UU.
Controversia por las donaciones de aeronaves de segunda mano
A pesar de esta cooperación, el presidente Petro calificó como “chatarra” al avión Hércules C-130H que se accidentó en Putumayo en marzo de 2026, también donado por Estados Unidos. Petro cuestionó el uso de aeronaves antiguas, argumentando que Estados Unidos regala a sus aliados equipos que considera obsoletos tras modernizar su flota.
Sin embargo, autoridades militares y el Ministerio de Defensa han desmentido que la antigüedad del avión fuera la causa del accidente, señalando que la aeronave contaba con mantenimiento vigente y certificaciones que garantizaban su operatividad.
Esta situación pone en el centro del debate la modalidad de donaciones de equipos militares y su impacto en la seguridad y la eficiencia de las fuerzas armadas colombianas.