En la biblioteca La Triada de Yopal, Casanare, María Dolores Sánchez Ramírez expresó un dolor profundo e incontenible al dirigirse al teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, a quien responsabiliza por el asesinato de su hijo Giovanny Arias Sánchez, ocurrido el 24 de mayo de 2006 en Labranzagrande, Boyacá.
Aunque el cuerpo de Giovanny fue recuperado y entregado dignamente a su familia en diciembre de 2025, María Dolores clama por justicia y verdad en un proceso que forma parte de las más de 300 víctimas documentadas en la región.
“¿Por qué me lo quitaron? ¿Por qué me quitaste a mi hijo? Yo a usted lo odio. Usted no sabe qué es que a uno le quiten a un hijo que era trabajador y que me amaba. Yo no lo perdono.”
El exteniente coronel León Durán, excomandante del Batallón de Infantería No. 44 Ramón Nonato Pérez, reconoció por primera vez su responsabilidad en ejecuciones extrajudiciales presentadas como bajas en combate, cometidas entre diciembre de 2005 y noviembre de 2006.
En la audiencia restaurativa convocada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), León Durán admitió ser coautor mediato de homicidios y desapariciones forzadas, y expresó su intención de reparar el daño causado, entregando además archivos que evidencian alteraciones en registros oficiales.
“Yo soy el responsable de todos los dolores y sufrimientos que ustedes han padecido (...) Hice parte de una estructura criminal, siendo la piedra angular que abrió la puerta a estos hechos.”
El magistrado Gustavo Salazar resaltó la importancia del reconocimiento tardío, señalando que este paso permite a los responsables entrar en un proceso moral de verdad y reparación, alejándose de la negación inicial.
Familiares y víctimas presentes exigieron que la reparación incluya la dignificación, la verdad y la no repetición, además de la búsqueda de desaparecidos y la limpieza del nombre de quienes fueron estigmatizados injustamente.
- El caso de León Durán es el primero de reconocimiento tardío en la JEP, con sanciones alternativas de 5 a 8 años de privación de libertad y medidas restaurativas.
- Más de 70 familiares de víctimas participaron en la audiencia, exponiendo el impacto humano de los crímenes.
- Se documentaron al menos 30 crímenes imputados a León Durán durante su mando en el batallón.
- La JEP busca ofrecer respuestas más rápidas y efectivas sin juicios adversariales, abriendo una ‘tercera puerta’ para responsables que inicialmente negaron su participación.
Este proceso representa un avance significativo en la búsqueda de justicia y reparación para las víctimas de ejecuciones extrajudiciales en Colombia, evidenciando la caída moral de instituciones y la necesidad de verdad para sanar heridas profundas.