El moquillo canino, también conocido como distemper, es una enfermedad viral que afecta principalmente a perros, y en menor medida a otros animales como lobos, zorros y mapaches. Este virus pertenece a la familia Paramyxoviridae, similar al que causa el sarampión en humanos.
Un virus altamente contagioso entre animales
La transmisión del moquillo ocurre por contacto directo entre animales infectados y sanos. Las secreciones corporales como saliva, mucosidad, orina o heces contienen el virus, facilitando su propagación al entrar en contacto con otros perros.
A pesar de su alta contagiosidad entre canes, esta enfermedad no representa un riesgo de transmisión para los humanos.
Los primeros síntomas que alertan sobre la enfermedad
Los síntomas iniciales del moquillo incluyen secreción nasal y ocular, tos, fiebre, y pérdida de apetito. Si no se atiende, el virus puede afectar varios sistemas del organismo, causando complicaciones graves o la muerte.
“El moquillo es una enfermedad que puede dejar secuelas permanentes en los perros, por eso es vital la prevención y atención médica oportuna”, advierten especialistas de SantéVet.