Aunque disciplinas como el pilates continúan consolidándose como una herramienta eficaz para mejorar la postura, la movilidad y la estabilidad corporal, los expertos señalan que la flacidez en la parte posterior de los brazos requiere un enfoque más específico basado en ejercicios de fuerza y resistencia mecánica.
La clave está en el tríceps
La pérdida de firmeza en la zona del tríceps, conocida popularmente como 'alas de murciélago', suele estar relacionada con dos factores: el aumento del tejido adiposo y la disminución del tono muscular. Por eso, los entrenadores recomiendan un movimiento concreto que trabaja directamente esta área.
El trabajo de fuerza específico sobre el tríceps resulta clave para mejorar la firmeza de los brazos.
El ejercicio en cuestión es la extensión de tríceps por encima de la cabeza, ya sea con mancuerna, banda elástica o incluso con el propio peso corporal. Este movimiento aísla el músculo tríceps braquial y, al realizarse de forma controlada, favorece la tonificación y reducción de la flacidez.
Recomendaciones para principiantes
- Realizar 3 series de 12 a 15 repeticiones, con descanso de 45 segundos entre cada una.
- Mantener la espalda recta y los codos pegados a la cabeza para evitar lesiones.
- Aumentar progresivamente el peso o la resistencia a medida que se gana fuerza.
Los especialistas aconsejan combinar este ejercicio con una alimentación equilibrada y actividad cardiovascular para potenciar los resultados. La constancia es el factor determinante para notar cambios visibles en la firmeza de los brazos.