La ciudad de Cali amaneció este martes con un imponente dispositivo de seguridad: 1.000 soldados del Ejército Nacional patrullan las calles, de los cuales 400 llegaron en las últimas horas como refuerzo, según lo acordado entre el presidente Abelardo De La Espriella y el alcalde Alejandro Eder. La medida busca proteger los 40 puntos más afectados por el terremoto de 7,4 que sacudió la capital vallecaucana el 10 de agosto.
Un despliegue sin precedentes para evitar el caos
Los 400 soldados adicionales se suman a los 600 que ya estaban en la ciudad, completando así un contingente de 1.000 efectivos. Según la Alcaldía, los 40 puntos críticos incluyen zonas comerciales, barrios residenciales y sectores donde se han reportado derrumbes y edificaciones colapsadas, con el fin de prevenir actos de saqueo y garantizar el orden público en medio de la emergencia.
La prioridad es proteger la vida y los bienes de los caleños. No permitiremos que la delincuencia se aproveche de esta tragedia.
El impacto de la tragedia en el Valle
El sismo ha dejado un saldo devastador: 85 muertos solo en Cali y más de un centenar en todo el departamento del Valle. Las autoridades continúan la búsqueda de 193 personas atrapadas en 56 edificaciones colapsadas, mientras los equipos de rescate trabajan sin descanso. La militarización busca también facilitar el acceso de los organismos de socorro a las zonas más afectadas.
- 40 puntos críticos militarizados en Cali
- 1.000 soldados del Ejército en las calles
- 400 refuerzos llegaron tras acuerdo entre presidente y alcalde
- 85 muertos en Cali y más de 100 en el Valle
- 193 personas siguen atrapadas en 56 edificios colapsados
La respuesta de las autoridades
El alcalde Alejandro Eder y el presidente Abelardo De La Espriella acordaron este refuerzo militar en una reunión de emergencia realizada el mismo día del terremoto. La medida ha sido bien recibida por la comunidad, que ve en la presencia del Ejército una garantía de seguridad en medio de la incertidumbre. Las autoridades piden a la ciudadanía mantener la calma y colaborar con los protocolos de evacuación y ayuda humanitaria.