Después de casi tres décadas sin una actualización de fondo en esta materia, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) aprobó un nuevo acuerdo con el que busca poner freno al crecimiento urbanístico descontrolado en zonas rurales y suburbanas de Bogotá y de los municipios bajo su jurisdicción.
Las nuevas reglas de suburbanización
La decisión fue adoptada por el Consejo Directivo de la entidad y fija nuevas condiciones que deberán ser incorporadas por las administraciones municipales y el Distrito Capital en los procesos de revisión y actualización de sus Planes de Ordenamiento Territorial (POT), Planes Básicos de Ordenamiento Territorial (PBOT) y Esquemas de Ordenamiento Territorial (EOT).
El acuerdo establece umbrales máximos de suburbanización más restrictivos y nuevas densidades para el suelo rural suburbano, bajo criterios técnicos, ambientales y climáticos. Según la CAR, la medida responde a las actuales dinámicas de ocupación del territorio y a los efectos derivados del cambio climático.
Presión sobre fuentes hídricas y ecosistemas estratégicos
La corporación advirtió que el crecimiento urbanístico de los últimos años ha incrementado la presión sobre fuentes hídricas, ecosistemas estratégicos y áreas agrícolas, generando impactos sobre la sostenibilidad ambiental del territorio.
Para la construcción de la metodología técnica, la CAR trabajó de manera conjunta con el Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional de Colombia, desarrollando un modelo que permite evaluar las condiciones ambientales particulares de cada municipio y estableciendo criterios diferenciales para la ocupación del suelo rural
Variables ambientales que definen las restricciones
- Vulnerabilidad hídrica
- Riesgo asociado al cambio climático
- Sobreutilización severa del suelo
- Fragmentación ecológica
- Presión sobre ecosistemas estratégicos
- Impactos potenciales sobre la calidad del agua
De acuerdo con la CAR, los estudios técnicos adelantados por la corporación evidenciaron que el 25,5 % del territorio presenta índices de vulnerabilidad hídrica altos o muy altos. Además, 15 municipios registran riesgo alto asociado al cambio climático y otros 28 ya presentan niveles de ocupación rural que afectan su capacidad de carga y sostenibilidad ambiental.
Protección del suelo rural y seguridad alimentaria
Uno de los principales alcances del acuerdo está relacionado con la protección del suelo rural y de las áreas con alta capacidad agrológica, consideradas estratégicas para la seguridad alimentaria y el equilibrio ambiental. En ese sentido, la norma incorpora restricciones orientadas a evitar procesos de suburbanización desordenada y ocupación inadecuada de zonas rurales estratégicas.
El 70% de los proyectos suburbanos deberá ser conservación
Otro de los puntos incluidos en la reglamentación establece que al menos el 70 % del área de los proyectos suburbanos deberá destinarse a conservación y restauración de vegetación nativa, en línea con el principio de conservación establecido en la Ley 99 de 1993. La CAR aseguró que esta medida busca fortalecer la protección del recurso hídrico, los suelos y la biodiversidad.
Se reduce de 8 a 2 viviendas, haciendo más restrictivas las condiciones en los suelos suburbanos, porque no podemos seguir sobrepasando la capacidad de nuestros ecosistemas
Autonomía municipal y carácter dinámico de la norma
Pese al endurecimiento de las condiciones, la CAR aclaró que la autonomía municipal y distrital para definir usos del suelo se mantiene vigente y que las nuevas determinantes ambientales funcionarán como herramientas técnicas para fortalecer la toma de decisiones territoriales.
El propósito del acuerdo no es frenar el desarrollo, sino garantizar que este ocurra de manera ordenada, responsable y compatible con la capacidad ambiental del territorio y la sostenibilidad de largo plazo
La corporación indicó además que la metodología aprobada tendrá un carácter dinámico, lo que permitirá ajustar las condiciones de suburbanización y densidades de acuerdo con mejoras ambientales, procesos de restauración ecológica y avances en la gestión territorial de los municipios.