La presencia de ratas y ratones dentro de casa no solo representa un problema de higiene. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), estos animales pueden propagar diversas enfermedades mediante fluidos corporales, excremento o partículas contaminadas suspendidas en el aire.
Expertos señalan que el contagio puede ocurrir incluso sin contacto directo con los roedores. En algunos casos, basta con inhalar partículas provenientes de orina o heces secas al limpiar espacios cerrados y poco ventilados.
Las seis enfermedades de transmisión por heces y orina
- Hantavirus: provoca síndrome pulmonar grave; se inhala al remover polvo con excretas secas.
- Leptospirosis: infección bacteriana que llega por contacto con agua o tierra contaminada con orina.
- Salmonelosis: se contrae al ingerir alimentos o agua contaminados con heces de roedores.
- Fiebre por mordedura de rata: aunque es por mordedura, la bacteria también está en orina y saliva.
- Coriorneningitis linfocítica: virus transmitido por inhalación de polvo con orina o heces de ratón.
- Peste bubónica: aunque asociada a pulgas, las ratas son reservorio; la bacteria puede estar en excretas.
Medidas para prevenir riesgos dentro del hogar
- Sellar grietas y huecos en paredes, pisos y alrededor de tuberías.
- Almacenar alimentos en recipientes herméticos y no dejar migajas expuestas.
- Mantener la basura en contenedores cerrados y sacarla con frecuencia.
- Limpiar áreas donde haya indicios de roedores usando guantes, mascarilla y ventilación.
- Evitar acumular objetos que sirvan de refugio, como cartones, madera o ropa vieja.
- Revisar periódicamente sótanos, áticos y despensas en busca de excrementos o nidos.
La prevención es la herramienta más eficaz para evitar el contacto con estas enfermedades. Ante cualquier síntoma como fiebre, dolor muscular o dificultad respiratoria tras una posible exposición, se recomienda acudir al médico de inmediato.