Un operativo sin precedentes contra el presidente de la FIFA
La organización de derechos humanos FairSquare presentó este martes una denuncia formal ante la Comisión de Ética del Comité Olímpico Internacional (COI) en Lausana, Suiza, contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. La acusación sostiene que el dirigente suizo ha infringido de manera reiterada las normas de neutralidad política de la Carta Olímpica en sus relaciones y manifestaciones de apoyo hacia el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
El detonante: la anulación de la sanción a Balogun
El detonante clave de la queja fue la intervención y posterior anulación de una sanción deportiva impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun durante la Copa del Mundo 2026, lo que le permitió disputar el encuentro de octavos de final contra Bélgica tras un contacto directo entre ambos mandatarios.
El origen de la controversia
El denominado 'caso Balogun' se remonta al partido de dieciseisavos de final de la Copa del Mundo, donde el atacante estadounidense Folarin Balogun recibió una tarjeta roja directa en el minuto 64 del encuentro ante Bosnia y Herzegovina por una infracción sobre Tarik Muharemovic. Bajo la normativa disciplinaria de la FIFA, la expulsión acarreaba una suspensión automática de un partido que no admitía apelación.
No obstante, tras una llamada telefónica de Donald Trump a Gianni Infantino —en la cual el presidente estadounidense solicitó públicamente una revisión del caso—, el comité disciplinario de la FIFA emitió una resolución el 5 de julio. Apoyándose en el Artículo 27 del Código Disciplinario de la federación, el organismo suspendió la sanción de Balogun por un periodo de prueba de un año, permitiéndole jugar el duelo de octavos de final contra Bélgica.
Fuentes internas señalaron que la decisión de levantar el castigo fue tomada de manera unilateral por el presidente del comité disciplinario, Mohammad Al Kamali, un procedimiento inédito en los registros públicos de resoluciones del organismo. Por su parte, Infantino defendió la independencia institucional de los comités de la FIFA, desmarcando su gestión de cualquier interferencia externa.
Las cinco infracciones señaladas por FairSquare
- Aquiescencia ante presiones políticas: La supuesta flexibilidad de la FIFA para eludir su propio código de disciplina deportiva en el caso de Balogun tras la llamada del mandatario estadounidense.
- Campaña de recopilación de datos: La promoción activa por parte de Infantino de una plataforma web de la FIFA para aficionados del Mundial 2026, la cual presuntamente formó parte de una estrategia de captación de datos vinculada a entidades asociadas con la campaña política de Donald Trump.
- Manifestaciones públicas de apoyo: Declaraciones y gestos de respaldo político al mandatario, que incluyen la entrega del premio especial 'FIFA Peace Prize' a Trump en diciembre de 2025 y publicaciones favorables en redes sociales tras eventos oficiales.
Esta denuncia se suma a una queja similar interpuesta por la misma ONG ante el Comité de Ética de la FIFA el pasado diciembre. Dicha iniciativa ha recibido el respaldo formal de la Federación Noruega de Fútbol y de cincuenta miembros del Parlamento Europeo, quienes instaron al comité a investigar la conducta del dirigente.
La jurisdicción del COI sobre Infantino
Gianni Infantino ejerce como miembro activo del COI desde el año 2020. Debido a esta condición, se encuentra sujeto al cumplimiento de los principios fundamentales del olimpismo, que exigen una estricta imparcialidad y neutralidad frente a los intereses gubernamentales o partidarios. Anteriormente, la directora del COI, Kirsty Coventry, había manifestado que ningún miembro de la organización estaba exento de ser sometido a un proceso de investigación. Coventry aclaró que la activación del protocolo ético del organismo únicamente requería la presentación formal de una queja, un paso que se ha concretado con el expediente aportado por FairSquare.