Girley Natacha Ordóñez Bowie fue elegida este domingo gobernadora de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en una elección atípica que le dio una amplia ventaja sobre sus rivales, pero dejó también una señal política de peso: cerca del 70 % de los ciudadanos habilitados no acudió a las urnas.
La mandataria electa, respaldada por el Partido Liberal y el Pacto Histórico, obtuvo más del 64 % de los votos, consolidando un triunfo contundente en medio de un proceso electoral marcado por la baja participación.
Un respaldo mayoritario en las urnas
Con 53.872 ciudadanos habilitados para votar, Ordóñez Bowie logró imponerse con claridad, superando a sus contendores por un margen significativo. Su victoria refleja la confianza de los electores en su propuesta política, aunque la alta abstención plantea interrogantes sobre el descontento o la desafección ciudadana.
El desafío de la abstención
El 70 % de abstención es un dato que no puede pasarse por alto. A pesar de la contundencia del triunfo de Ordóñez, la baja participación sugiere que una mayoría de los isleños optó por no ejercer su derecho al voto, lo que podría interpretarse como una señal de desinterés o malestar con el proceso político local.
La elección atípica en San Andrés deja un mensaje claro: Girley Ordóñez tiene un mandato fuerte, pero deberá trabajar para reconectar con el 70 % de la población que no acudió a las urnas.
La nueva gobernadora asumirá el cargo con el reto de gobernar para todos, incluyendo a quienes no votaron por ella o decidieron no participar. Su gestión estará bajo la lupa, especialmente en temas clave como la reconstrucción tras el huracán Iota, la economía local y la autonomía administrativa del archipiélago.