La madrugada del martes 24 de junio de 2025 quedó marcada como una de las páginas más oscuras en la historia del norte del Valle de Aburrá. Tras 36 horas de lluvias ininterrumpidas, el desbordamiento de la quebrada La Negra desencadenó un deslizamiento de tierra de aproximadamente 75.000 metros cúbicos de lodo y roca en la vereda Granizal, catalogado como el segundo asentamiento informal más grande de Colombia. El impacto sepultó al menos 50 viviendas y transformó el sonido de la lluvia en un sinónimo de pánico colectivo para sus habitantes.
El balance humano y la respuesta inmediata
La emergencia cobró de inmediato la vida de 27 personas, entre ellas el pequeño Maximiliano Pérez Ciro, de tan solo 8 meses de edad. El reporte oficial consolidado posteriormente sumó un deceso más en un centro asistencial, elevando la cifra a 28 víctimas fatales. Las labores de 450 rescatistas y 350 voluntarios permitieron salvar con vida a 23 personas y a 50 animales. En total, la caracterización arrojó un saldo de 714 familias damnificadas y 2.494 personas afectadas de forma directa, obligando a la habilitación inicial de cinco alojamientos temporales y dos centros de acopio.
Acompañamiento integral y avances en vivienda
Frente a la magnitud de los hechos, catalogados por la alcaldesa Lorena González Ospina como la mayor tragedia climática de los últimos años, la administración municipal aseguró que no ha cesado en la oferta de servicios de contención integral. A través de programas como Sanamente, se ha brindado acompañamiento constante en el manejo del duelo, la resiliencia emocional y la salud mental de la población afectada. En materia de vivienda, se han cubierto 242 subsidios de arrendamiento temporal para 43 familias, con una inversión que supera los $212 millones de pesos. Adicionalmente, el Concejo Municipal aprobó el Acuerdo 004 de 2025, que modificó de manera excepcional el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) para permitir la revisión y posterior legalización e inclusión de estos suelos al territorio urbano.
Infraestructura y agua potable: los hitos clave
El municipio destinó $500 millones de pesos para la adecuación de la antigua Casa de los Derechos, rebautizada como la Casa de Granizal, donde se instalaron zonas de esparcimiento infantil y un gimnasio al aire libre. Las obras para el suministro de agua potable avanzan en convenio con las Empresas Públicas de Medellín (EPM). Con la habilitación de más de un kilómetro de tuberías y 122 bidones estacionarios, se distribuyen actualmente cerca de 290 metros cúbicos de agua al día mediante cinco carrotanques. Para sostener este esquema, la alcaldía ejecutó la pavimentación de un tramo vial por $3.600 millones de pesos, complementando una inversión global en el líquido vital que alcanzó los $4.912 millones en 2025. Este macroproyecto se encuentra en fase de evaluación ante el Ministerio de Vivienda, buscando la aprobación técnica para una cofinanciación por $50.000 millones de un presupuesto total de $80.000 millones.
Restauración ambiental y prevención de futuras emergencias
Las autoridades ambientales han ejecutado procesos de restauración en la zona afectada mediante la siembra de 415 árboles enfocados en estabilizar el terreno, buscando evitar futuras emergencias similares.