Un fósil que cambia la historia del desierto de la Tatacoa
Hace cerca de 15 años, en el norte del desierto de la Tatacoa, un equipo de paleontólogos colombianos junto a investigadores internacionales encontró dos mandíbulas fósiles que ahora revelan un nuevo primate bautizado Stirtonia victoriae. Este descubrimiento confirma a la Tatacoa como uno de los yacimientos fósiles más importantes de Suramérica y el mundo.
Cómo vivía Stirtonia victoriae y qué comía
El análisis de molares, premolares y caninos en buen estado permitió a los científicos reconstruir la dieta de este primate. Se concluyó que, hace más de 13 millones de años, estos monos fueron de los primeros con dietas folívoras, alimentándose en un 90 % de hojas y en menor proporción de frutas. Esta característica los conecta directamente con los actuales monos aulladores que habitan en las selvas tropicales de Colombia y Suramérica.
Un primate gigante en un ecosistema ahora seco
El estudio también evidenció que Stirtonia victoriae pesaba entre 6 y 8 kilogramos, tamaño comparable al de un mono araña moderno, uno de los primates más grandes de América. Además, se confirmó que la región donde hoy está la Tatacoa estuvo cubierta por bosques húmedos tropicales con abundante vegetación hace millones de años.
Dónde admirar este hallazgo paleontológico
El nombre Stirtonia honra al paleontólogo estadounidense Stirton, pionero en la investigación en la Tatacoa, mientras que victoriae rinde tributo al centro poblado La Victoria, sede del Museo de la Tatacoa. Los fósiles están exhibidos en la exposición 'Territorio fósil: Historias vivas del Museo de la Tatacoa', abierta al público todos los días de 8:00 a.m. a 10:00 p.m.
Un legado para la paleontología colombiana y mundial
Este descubrimiento no solo aporta una nueva especie al registro fósil, sino que también permite entender mejor la evolución y hábitos alimenticios de primates en Suramérica. La continuidad de estas investigaciones reafirma la relevancia del desierto de la Tatacoa como un tesoro científico.