Un cambio histórico en la expedición de pasaportes
Después de 19 años con Thomas Greg & Sons como operador, Colombia dará un giro en la expedición de pasaportes con un nuevo modelo estatal. Este será gestionado por la Cancillería, la Casa de la Moneda de Portugal y la Imprenta Nacional de Colombia, con un convenio valorado en 1,3 billones de pesos. La estructuración de este proceso provocó la salida de tres cancilleres y marcó uno de los procesos más complejos de contratación pública reciente.
Alianzas internacionales y tecnología de punta
La Casa de la Moneda de Portugal asumirá la fabricación de las libretas de pasaporte en consorcio con la Imprimerie Nationale de Francia, que ingresó discretamente tras adquirir Idemia Smart Identity, empresa con larga experiencia en el soporte tecnológico de la Registraduría. Luego, la Imprenta Nacional personalizará, custodiará y distribuirá los documentos, siendo la única con acceso exclusivo a la información, objetivo clave del presidente Gustavo Petro.
El nuevo pasaporte incorpora estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), con lectura mecánica y electrónica encriptada, microchips de última generación, fotografías fantasma, tintas metálicas y microtextos, además de diseños que reflejan la cultura colombiana.
Desafíos políticos y administrativos
El proceso ha sido marcado por inestabilidad en la Cancillería, que llevó a la renuncia de Laura Sarabia y la suspensión provisional del jefe de Despacho Alfredo Saade. A pesar de ello, se logró la firma del convenio con Portugal, y se ha trabajado en la adecuación de la Imprenta Nacional con infraestructura y capacitación técnica para garantizar la transición sin interrupciones.
“Existe una transición controlada y una operación escalonada, que permite gestionar cualquier ajuste sin afectar el servicio al ciudadano.”
Demandas y controversias legales
Actualmente, dos procesos judiciales buscan anular el convenio: uno promovido por la Procuraduría General de la Nación y otro por un ciudadano particular. Aunque están en fases iniciales, generan incertidumbre sobre la continuidad del nuevo esquema. La Cancillería defiende la legalidad y avances del modelo, mientras el Fondo Rotatorio de la Cancillería ha presentado recursos y acciones legales para proteger el proceso.
El impacto en la comunidad y el futuro
Los pasaportes actuales seguirán vigentes hasta su vencimiento y no será obligatorio renovarlos inmediatamente. Los costos se ajustarán solo por el índice de precios al consumidor. Se espera que en un plazo de 10 años Colombia pueda producir de manera autónoma sus pasaportes, fortaleciendo la soberanía y seguridad documental del país.