El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) activó un plan de exploración de mercado para encontrar proveedores privados que puedan habilitar, de manera prioritaria, un mínimo de 700 camas para la custodia de personas extranjeras en la zona de Miami. La medida responde al notable crecimiento en el volumen de detenciones de inmigrantes tanto en las fronteras como en el interior del país, que ha dejado sin espacio a los centros existentes.
El cierre de Alligator Alcatraz agrava la crisis
El reconocido centro de detención Alligator Alcatraz, que operaba como una de las instalaciones clave para la custodia de migrantes en el sur de Florida, fue clausurado recientemente. Su cierre redujo la capacidad instalada en la región y presionó a la agencia a buscar alternativas inmediatas. La convocatoria de ICE busca cubrir ese vacío con camas adicionales en instalaciones privadas que cumplan con los estándares de seguridad y bienestar exigidos.
Un mercado en expansión ante la presión migratoria
El plan de exploración de mercado es un primer paso para que ICE evalúe la disponibilidad de infraestructura en el área metropolitana de Miami. Las empresas interesadas deberán demostrar capacidad para albergar a los detenidos en condiciones adecuadas, con servicios de salud, alimentación y seguridad. La agencia no descarta ampliar el número de camas si la demanda continúa al alza, según fuentes cercanas al proceso.
- ICE busca al menos 700 camas en instalaciones privadas en Miami.
- El cierre de Alligator Alcatraz redujo la capacidad de detención en el sur de Florida.
- El aumento de detenciones en fronteras e interior del país desborda los centros actuales.
- Las empresas interesadas deben cumplir estándares de seguridad y bienestar.
La prioridad es garantizar espacios dignos y seguros para las personas bajo custodia, mientras respondemos a la creciente demanda operativa.
Impacto en la comunidad y próximos pasos
La medida ha generado reacciones encontradas entre organizaciones de derechos civiles y sectores políticos locales. Mientras unos celebran la ampliación de infraestructura para agilizar procesos migratorios, otros advierten sobre el impacto humanitario y los costos asociados. ICE prevé cerrar la fase de exploración en las próximas semanas y publicar una solicitud formal de propuestas, lo que definirá los contratos y la ubicación exacta de las nuevas camas.